Con la llegada del otoño, nuestro organismo se ve amenazado por bacterias y virus que nos provocan resfriados, estados gripales, tos, fiebres y decaimiento en general. Para prevenir nuestro cuerpo frente a las agresiones externas, así como para estimular nuestras defensas, la equinacia es una planta indispensable en nuestra casa. Esta planta tiene muchas otras propiedades probadas científicamente, como la antiinflamatoria, antiséptica o cicatrizante.
En primer lugar, la equinacia es la planta immunoprotectora por excelencia, estimula las defensas del cuerpo reforzando el sistema inmunológico de manera que fortalecemos nuestro organismo para que tenga mas resistencia frente a todos los agentes externos que nos agreden, como virus, bacterias o sustancias tóxicas. Es por eso que es altamente recomendable tomar equinacia en otoño con la llegada del frío y en primavera, ya que con los cambios de temperatura nuestro cuerpo está más expuesto a los factores externos.
Con todo, esta planta actúa también como antiséptico y antiinflamatorio, ya que aumenta la resistencia de la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos gracias a la inhibición de una enzima llamada hialuromidas. El poder antiinflamatorio de esta planta también está demostrado; reduce la inflamación de las articulaciones hasta un 22%, con un efecto similar al de la cortisona, aunque sin efectos secundarios. Además, la equinacia es conocida por su acción cicatrizante, ya que favorece la proliferación de células de la piel que contribuyen a reconstituir el tejido lesionado. La variedad de esta planta mas utilizada es la equinacia purpurea aunque a veces la combinación de dos tipologías de esta planta como pueden ser la purpurea y la angustifolia, resulta muy efectiva para tratar infecciones cutáneas.
Imagen: edgley cesar




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