La Nux Vómica proviene del árbol de la estricnina de los Bosques tropicales del Sudeste Asiático de la especie genérica Strychnos de las Loganiáceas. Es una semilla que en su composición (alcaloides, glucósido, ácidos clorogénicos y málico, alcoholes terpénicos, sales silícicas) contiene una serie de elementos que ayuda y estimulan el sistema nervioso. Se obtiene de la preparación y la erosión de la nuez moscada. Aunque la nuez vómica aparece desde el Siglo XIX en publicaciones médicas, existe poca documentación de su inmunidad terapéutica. No obstante lo anterior y dado que la nuez vómica se usa comúnmente en la medicina homeopática, las investigaciones sobre su uso continúan.
Sus beneficios son muy extensos, desde la esfera digestiva, trastorno digestivo, hasta el sistema muscular, el sistema neurovegetativo y sobretodo, esos pacientes que tienen estrés, irritabilidad e insomnio. Se utiliza la nuez vómica para el tratamiento de alergias, dolor lumbar, resfriados, estreñimiento, problemas digestivos, estrés emocional, gripe, resacas, dolores de cabeza, hemorroides y problemas menstruales. La nuez vómica es también un remedio múltiple, como tal se ha utilizado principalmente para el tratamiento de trastornos relacionados con el abuso de drogas narcóticas, alcohol, café o tabaco, consumo excesivo de alimentos grasos y bebidas y agotamiento mental en razón al trabajo excesivo.
La presentación habitual de los medicamentos homeopáticos, aunque pueden ser en gotas, supositorios, etc., suele ser en gránulos que deben deshacerse debajo de la lengua.
Post escrito por Laura Moreno
Imagen: roujo



