La geoterapia consiste en la utilización de la tierra como medio curativo o terapéutico. El empleo de la tierra (barro, lodo, arcilla) es tan antiguo como el uso del agua (hidroterapia) o del sol (helioterapia).
Las propiedades de la arcilla como agente terapéutico no han sido resueltas por completo, ya que sólo la composición química de la arcilla no basta para explicar sus excelentes resultados.
Múltiples estudios científicos plantean la hipótesis de que la arcilla viva se encuentra “cargada” de iones negativos capaces tanto de eliminar toxinas corporales, como de intervenir en procesos de purificación del agua.
Ya sólo con remontarnos a los orígenes de la Medicina general, este material natural ha sido utilizado como remedio para las más diversas afecciones. La arcilla ha sido un medio curativo desde Hipócrates a Galeno, y desde Avicena hasta la Medicina tradicional actual. En general, se ha usado como agente antiséptico en aplicaciones sobre heridas, lesiones varias, picaduras, calmante de dolor y como antiinflamatorio local.
El modo de aplicación también es bastante variable. Pueden formarse ungüentos de arcilla reposada sobre agua y zumo de limón. Si el agua es caliente lo que conseguiremos es formar una masa compacta que se aplicará sobre la región a tratar, facilitando todo el proceso curativo.
Imagen: miguelveraleon
® Blog de Terapias Naturales




Nadie ha comentado. ¡Sé el primero en comentar!