Con la vejez, una de las causas más frecuentes de dolor de cadera es la artrosis de cadera. Como es un proceso degenerativo no se puede curar ni hacerlo desaparecer, pero sí podemos tomar medidas para paliar sus síntomas y, en definitiva, conseguir una mejor calidad de vida.
Una buenísima combinación terapéutica es la formada por la hidroterapia y las sesiones de acupuntura. Y es que no sólo palian estas molestias sino que mejoran la autonomía y la movilidad de las personas afectadas. Por un lado la acupuntura consigue el efecto analgésico y antinflamatorio, dando carta libre a la realización de cualquier actividad física que permita dar amplitud articular a la cadera afectada y evitar así las temidas rigideces y la marcha anormal.
En este caso con la hidroterapia y los ejercicios acuáticos conseguimos la relajación muscular en la cadera, evitamos contracturas reflejas o la activación de puntos gatillos y, por lo tanto, normalizamos toda la región corporal de manera natural y sin invasión de ningún tipo. Evitamos también procedimientos más agresivos como son las infiltraciones para el dolor.
Imagen: Nikolay



